El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció oficialmente tras la captura de Nicolás Maduro, calificando el hecho como una agresión directa a la soberanía de Venezuela y un precedente grave para la estabilidad de América Latina. El mandatario anunció, además, el despliegue de la Fuerza Pública en la frontera colombo-venezolana con el objetivo de proteger a la población civil y evitar una escalada del conflicto.
En un mensaje dirigido al país y a la comunidad internacional, Petro afirmó que el Gobierno colombiano rechaza cualquier acción militar extranjera que vulnere la autodeterminación de los pueblos, al tiempo que hizo un llamado a la desescalada, al respeto del derecho internacional y a la solución política de los conflictos.
Defensa del principio de soberanía
Desde la Casa de Nariño, el presidente insistió en que Colombia no puede avalar operaciones que desconozcan la soberanía de un Estado, independientemente de las diferencias ideológicas o políticas con sus gobiernos. Según Petro, normalizar la intervención militar externa abre la puerta a escenarios de inestabilidad regional que afectan, principalmente, a las poblaciones más vulnerables.
“El respeto a la soberanía y al derecho internacional no es una opción, es una obligación”, reiteró el mandatario, subrayando que América Latina ha sufrido históricamente las consecuencias de intervenciones foráneas que terminan profundizando crisis humanitarias.
Despliegue en la frontera para proteger a la población
Ante el nuevo escenario regional, el Gobierno anunció el refuerzo de la presencia de la Fuerza Pública en la frontera con Venezuela, una de las más extensas y sensibles del continente. La medida busca prevenir desplazamientos masivos, garantizar el orden público y proteger a las comunidades fronterizas, muchas de ellas históricamente golpeadas por la violencia y el abandono estatal.
El Ejecutivo aclaró que este despliegue no tiene carácter ofensivo, sino preventivo y humanitario, en coherencia con la política de paz total y de protección de los derechos humanos.
Llamado a la comunidad internacional
Petro también instó a los organismos multilaterales y a la comunidad internacional a evitar una escalada militar y a promover mecanismos diplomáticos que permitan una transición política pacífica en Venezuela, sin imposiciones externas ni uso de la fuerza.
Para el gobierno colombiano, la salida a la crisis venezolana debe construirse mediante diálogo, garantías democráticas y respeto a la voluntad popular, y no a través de acciones que profundicen la polarización regional.
Un mensaje coherente con la política exterior
El pronunciamiento de Petro se alinea con la postura histórica de su gobierno en favor del multilateralismo, la no intervención y la integración latinoamericana. Analistas señalan que Colombia busca mantener un rol de mediador responsable, evitando que el conflicto venezolano derive en consecuencias humanitarias y de seguridad para toda la región.
Mientras el panorama político continental se redefine tras la captura de Nicolás Maduro, Colombia insiste en que la paz, la soberanía y la dignidad de los pueblos deben prevalecer sobre la lógica de la fuerza. El mandatario colombiano anunció que la Fuerza Pública se desplegará a la frontera con Venezuela.













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